Hola de nuevo.
Hoy comparto con vosotros un libro de firmas para una comunión, muy sencillo, encuadernado con anillas, pero que me ha encantado realizar.
No soy partidaria de grandes tamaños para un libro de firmas, al fin y al cabo no se van a poner fotografías, así que lo hice de 23x18cm.
Como veis, utilicé los inconfundibles y maravillosos papeles del Altillo de los Duendes que son pura dulzura, en concreto algunos papeles de su colección de comunión para niña y uno de madera envejecida de la colección de boda.
La portada está encuadernada con tela para encuadernar, de color lino beige, y decorada con diferentes ilustraciones de la colección, que me han enamorado.

Con la imagen del cuadro de la Iglesia me «inventé» una ventana, y le puse unas cortinas con encaje y lacitos, todo muy cuqui, la verdad es que me encantó la idea y me inspiré mucho en una chica que tal vez conozcáis que se llama Oh so Cute y tiene un canal en youtube, pues bien, hace unas composiciones con papeles del Altillo que me deja alucinada, y la verdad aunque estoy a años luz de hacer cosas así, me inspira un montón.

La encuadernación ya veis que fué con anillas, muy básica pero que funciona, aunque me topé con un problema por ir muy rápido: medir la distancia para las anillas. Resulta que yo tenia unas monísimas que me hacían juego con los Eyelets y me puse a encuadernar sin medir craso error. Luego obviamente no me valían, rebusque por toda la ciudad y webs y no encontraba unas anillas de color dorado envejecido que pudieran servir para las medidas de los agujeros que ya había hecho (tenía toda la portada decorada). Encontré la solución en pintar unas anillas plateadas con una pintura de Cadence que me recomendaron en una tienda de artesanía de mi ciudad, que sirve para todo tipo de superficies, y aunque el color no era exacto me salvaron porque creo que quedaron muy aparentes.

Los dibujitos del Altillo me apasionan, ¿os pasa? Creo que tienen magia y gustan a todo el mundo, pero siempre me encuentro con un problema: sacrificar un lado u otro del papel, ya que son a dos caras y ambas preciosas. En este caso no hubo problema por ser un libro de firmas, solo iba a tener cartulinas para firmar, pero recortar las figuritas y tirar esos estampados que sobraban por detrás me ha dolido en el alma…

Como siempre, decoro la parte trasera del álbum, y ahí veis que no os había comentado, que utilicé también un stencil de Amelie Orita de Dientes de León, que le dio el toque perfecto y final a mi proyecto.
¿Qué os parece?
Un saludo.
Maskincat
